En el sonoro canto del viento leeré mi historia en las partituras del recuerdo. Sentado estaré por mis últimos años con mis ojos a la vista del mar, en mi futura soledad una pipa me acompañara y con el vicio del tabaco liberara el humo de los besos que antes anhelaba besar.
Mi cuerpo habrá envejecido pero mi pensamiento esta joven con las experiencias de los momentos y al escuchar el clarín de las gaviotas florece un leve llanto triste al recordar los amores por los cuales tuve y sufría con el letargo de mi agonía yo escribía.
La fragancia de la mañana la hipócrita tarde que me acompañara y la tierna noche que humedecerá mis deseos que formaban la inspiración manual de mi talento, pronto liberare mi alama y abandonare este cajón de media carne seca y de huesos débiles que la tierra ansia devorar.
El océano exclama mi muerte los rosales se preparan para rentar mi tumba por un vaso de mis lagrimas, en mi pasado fui un animal de cuatro patas, hoy en mi presente soy bestia de dos pies y en mi futuro pronto estaré en tres extremidades recolectando huellas para mi nuevo funeral.